La Indicación Geográfica Protegida en el turrón de Jijona

Hoy queríamos hablaros de un tema que para nosotros es muy importante y  creemos que también os puede ayudar a distinguir el origen de los alimentos, algo que condicionará cuestiones básicas como su sabor, textura y  formato, entre otras tan importantes como la sostenibilidad en la producción y la permanencia del producto en el mercado.

Los Turrones Picó se elaboran desde su origen en Jijona, la cuna del turrón, y gozan del sello de Indicación Geográfica Protegida, un certificado que otorga el Consejo Regulador de Jijona y Turrón de Alicante, avalado por la Unión Europea, y que supone la garantía de una calidad diferenciada en nuestros productos,  que han de cumplir unos requisitos de elaboración muy superiores a los del resto de marcas que no llevan este sello.

¿Pero, conocéis las diferencias entre los conceptos DOP, IGP y ETG?

Las iniciales DOP corresponden a Denominación de Origen Protegida; IGP es la abreviatura de Indicación Geográfica Protegida y ETG significa Especialidad Tradicional Garantizada. Las tres son denominaciones de calidad pero no son la misma cosa.

Según la legislación, bajo las siglas DOP se identifican aquellos productos que son originarios de un lugar determinado. En este caso, la calidad y características del producto se deben exclusivamente al medio geográfico donde se elabora, con todos los condicionantes inherentes a él, tanto naturales como humanos.

Con las siglas IGP se definen aquellos productos que provienen de un lugar determinado, región o país. Es el caso del turrón de Jijona, donde se elabora turrón desde hace más de 500 años, siguiendo la misma receta, utilizando la mismas materias primas y empleando el mismo tipo de maquinaria, para darle al producto final las mismas características que tenía hace cinco siglos.

La última denominación, ETG, describe un  alimento que sea el resultado de un método de producción, transformación o composición correspondiente a una práctica tradicional, de al menos 30 años de antigüedad, y que sea producido con unas materias primas empleadas igualmente de forma tradicional.

Estas marcas de calidad tienen como objetivo principal la protección de los productos y los territorios en los que se elaboran, pues sin ese cuidado podrían llegar a desaparecer. Para el consumidor, adquirir un turrón con el sello  IGP Jijona  supone una garantía de calidad. Y para los productores, supone la defensa de nuestra historia y un gran apoyo frente a la injerencia de algunas marcas que utilizan el prestigio y la fama del turrón de Jijona de forma fraudulenta. Al final, ganamos todos.

Menos azúcar, más salud en la cesta de la compra

Hace unos días conocíamos la noticia de que el Ministerio de Sanidad ha impulsado un plan para la mejora de la composición de los alimentos y bebidas que consumimos. Este proyecto da continuidad a la Estrategia sobre Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad, conocida como NAOS, de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN).

El objetivo  de  este nuevo plan es reducir entre un 5% y un 18% el azúcar, la sal y grasas de 13 grupos de alimentos antes del año 2020.  Afecta a unos 3.500 productos entre los que se encuentran derivados cárnicos, como  salchichas o jamón cocido; platos preparados como las croquetas, lasañas o canelones; productos lácteos como el arroz con leche, batidos, quesos frescos, yogures o helados; bollería industrial; néctares y zumos de frutas envasados; panes o salsas, entre muchos otros.

Además, el proyecto cuenta con la implicación no solo de los productores de alimentos sino también de los supermercados, los cáterings que preparan las comidas para colegios y hospitales, y las distribuidoras de máquinas de vending (máquinas auto expendedoras).

El objetivo final es que nuestra despensa sea un espacio más saludable y los productos que consumimos sean lo más naturales posible.

Estudiando la lista, descubrimos que el peligro no está en los alimentos que tradicionalmente deben llevar azúcar sino en todos aquellos que lo llevan en proporciones desorbitadas o lo contienen en su composición sin que sea algo natural en ella.

En el caso  del turrón, aunque depende del tipo, la cantidad de azúcar que porta es mucho más baja de la que nos imaginamos, porque la almendra es ya un fruto dulce y la miel con la que se elabora también, así que se le pone un poco de azúcar para conseguir una pasta más fácil de manejar.

De la misma manera, desde hace casi una década, en Picó disponemos de una completa gama de Turrones Picó sin azúcar . Además, otros de los productos que nos aconsejan reducir en nuestra cesta de la compra son los denominados ‘procesados’, y la buena noticia es que en este capítulo no incluimos el turrón, pues su elaboración es totalmente natural: se mezclan los ingredientes, se envasa y punto.

Para cualquier duda, ya sabéis que podéis consultar nuestra web turronpico.com, donde encontraréis la información detallada sobre cada producto, al igual que en las etiquetas de composición.

Nosotros, como tú, apostamos por la salud.

Turrón sin gluten ni otros alérgenos

Sin gluten, por favor”. “¿Puede ser la leche sin lactosa?”. “¿Le importaría decirme cuáles son los ingredientes de esta hamburguesa?”… Estas y otras expresiones son cada día más frecuentes. No sólo hay mucha más información respecto a los alérgenos que llevan la mayoría de productos que compramos sino que somos cada vez más conscientes de la importancia de saber qué comemos y en qué cantidades.

Por este motivo, en Picó cuidamos mucho la selección de materias primas con las que elaboramos todos nuestros dulces y también intentamos que los consumidores estéis totalmente informados sobre qué contiene cada turrón. En nuestra nueva página web turronpico.com tenéis toda la información detallada en cada uno de los productos que aparecen, incluido el porcentaje de ingredientes como la almendra. También señalamos el tipo de conservante o emulgente que contiene en el caso de que lo lleve. Nuestro objetivo es ser totalmente transparentes y exhaustivos en el etiquetado porque consideramos que la confianza mútua, entre vosotros y nosotros, es la base para que nuestros turrones gocen del prestigio que poseen en el mercado desde hace décadas.

Ninguno de nuestro turrones contiene gluten, por ejemplo. Y cuidamos mucho aspectos tan importantes como la contaminación cruzada para poder garantizar la tranquilidad y la seguridad alimentaria de tod@s. Algunos de nuestros pasteles sí que contienen trigo, por eso, aparece especificado claramente. Lo mismo que otros alérgenos como el huevo o los frutos secos.

La premisa es que todos podamos disfrutar de lo que comemos sin tener que preocuparnos por nuestra salud.