Web nueva con todo el catálogo de turrones y dulces

Turrones Picó ha apostado por renovar y ampliar su presencia en la red, y el primer paso ha sido presentar su nueva web. La página cuenta con una estructura sencilla y muy intuitiva con la que se ha pretendido facilitar al usuario el acceso a la información y una mayor comodidad en la navegación.

Este nuevo sitio contiene secciones imprescindibles como “Historia“, donde el usuario puede comprobar la larga trayectoria de Turrones Picó en la fabricación del dulce navideño por excelencia, con fotografías antiguas de nuestras instalaciones por dentro y por fuera, así como del packaging, que ha evolucionado mucho a lo largo de los años.

En “Elaboración” se explican algunas de las claves que hacen que los productos de Turrones Picó sean tan especiales, y hay una galería de imágenes captadas durante el proceso de elaboración que muestran como éste sigue siendo fiel a la manera de hacer el turrón heredada de generaciones.

Dentro de “Productos” se puede ver con detalle todas y cada una de nuestras referencias, incluidos los ingredientes y los alérgenos a los que hay que prestar atención. Los productos están agrupados en las diferentes líneas que fabrica Turrones Picó: los turrones gourmet (Alta Selección, envasados en estuche de madera y envasados en bolsa transparente rilsan), la gama de Calidad Suprema, la de Calidad Extra, los turrones de chocolate, la línea sin azúcar, las especialidades de pastelería y barquillos, los lotes surtidos, los turrones de cacahuete y los complementos para pastelería.

La web también tiene su blog, en el que encontraréis interesantes artículos sobre la actualidad de la empresa, así como información relevante relacionada con el sector del turrón.

Esta nueva página de Turrones Picó está adaptada para ser visualizada correctamente en los dispositivos móviles, y se complementará con las cuentas de Turrones Pico en las redes sociales, donde se pretende facilitar el contacto entre empresa y usuario.

Características y elaboración del turrón

El proceso de elaboración es auténticamente tradicional y, aunque las modernas maquinarias facilitan su producción industrial y garantizan una mayor calidad, el sector turronero sigue guiándose por la misma “receta” de siempre.

Para elaborar el turrón duro, o de Alicante, se cuece la miel en una olla de doble fondo “mecánicas””, se bate, se le añade el azúcar y la clara de huevo. Se van vertiendo los capazos de almendras tostadas y sin piel. La pasta resultante se mezcla con grandes palas de madera y movimientos rítmicos hasta que el maestro turronero prueba un pequeño bocado y da por concluida esta fase, llamada “punt de mel”.

La masa obtenida se deposita en moldes y se cubre con la oblea, se corta en barras, se enfrían y seguidamente se envasan al vacío, para poder conservarlas más de un año.

Para obtener el turrón blando, o de Jijona, después de las mecánicas y el batido, se muele durante media hora y se pasa la masa a las refinadoras para que quede totalmente pulverizada; se traslada a otro depósito donde se mezcla, actuando entonces el “boixet” (palabra valenciana que designa un pequeño mortero), aquí el producto se convierte en el turrón de Jijona. Se deja reposar durante dos días para que endurezca, se corta y se envasa.

Historia del turrón

La almendra y la miel ya fueron utilizadas en Al-Ándalus para la fabricación de numerosos dulces. En la actualidad gran parte de la repostería española (sobre todo en las regiones del sur) aún mantiene gran parte de este legado con dulces como el turrón o el mazapán. En el norte de África también se conserva una repostería tradicional basada en la miel y los frutos secos.
 
Cuentan los historiadores que en la Grecia Clásica se conocía un alimento muy nutritivo parecido al turrón, que estaba compuesto por miel, almendras, y otros frutos secos, y que se daba a los atletas helenos antes de participar en los juegos antiguos de la Olimpíada -período de cuatro años después del cual se celebraban esos juegos deportivo/religiosos.
 
La mayoría de los científicos ubican el origen del turrón en la península arábiga, esta teoría se apoya en el tratado “De medicinis et cibis semplicibus” del siglo XI, escrito por un médico árabe, en el cual se habla del “turun”. Los árabes trajeron este postre a las costas del Mediterráneo, en particular a España y a Italia. La versión española del turrón nace en la provincia de Alicante alrededor del siglo XV, en época de Carlos V era un dulce famoso.